Potenciando a mujeres de los valles calchaquíes
Durante 2026, junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), llevamos adelante el proyecto “Mujeres de la Comunidad Indígena Quilmes” en Tucumán, Argentina.
22 mujeres de 6 bases en Quilmes Bajo, El Paso, El Pichao, El Bañado, Las Cañas y A Juana fueron parte de este proceso para contribuir a la reducción de las brechas de género en las comunidades que habitan los bosques nativos, mejorando las condiciones de sostenibilidad ambiental y reconociendo el rol de las mujeres en la vida comunitaria y en la gestión de los bosques.
Inicialmente, se realizaron capacitaciones sobre la Ley de Bosques, normativa que direcciona las acciones de este Plan y de los futuros proyectos ejecutados por las mujeres de Quilmes. También se elaboró una cartografía social a través de la construcción colectiva de mapas y representaciones del territorio, vinculado con el ordenamiento territorial del bosque nativo. Se identificaron especies nativas que predominan por bases como Sombra de Toro, Tala, Algarrobo, Chañar, la Tuca, el Cardón, la Tusca Cholonga, Arca, la Jarilla y el Poleo.



A partir de numerosos encuentros durante todo el año, trabajamos sobre la transmisión a otras generaciones de la importancia del bosque nativo, para un futuro relevo generacional en las actividades de conservación, no tan solo del bosque, sino también sociocultural. Abordamos el tema género y su interseccionalidad con el bosque y a partir de allí lecturas en relación al uso del tiempo y roles y cómo es en la realidad la distribución de tareas. Las tareas domésticas y de cuidado siguen recayendo la mayoría sobre las mujeres, aunque también tengan trabajo fuera de la casa.
A diferencia de otras comunidades, Quilmes posee la Cédula Real de 1716, documento histórico fundamental que reconoce la propiedad ancestral y comunitaria de la Comunidad Quilmes y la comunidad de Amaicha del Valle sobre un territorio de aproximadamente 120.000 hectáreas en los Valles Calchaquíes. Su último relevamiento territorial data del 2012.

Fortalecidas en y por el territorio
Además de los encuentros presenciales, seguimos trabajando con las mujeres por medio de reuniones virtuales y un grupo de WhatsApp. En cuanto a lecciones aprendidas, ellas mencionaron: “Trabajar en grupo, en equipo, la responsabilidad individual y grupal, la confianza y poder de decisión, valorizar más el bosque, reconocer que tenemos un respaldo legal al cual acudir, utilizar bienes naturales para mejorar la calidad de vida, profundizar y aplicar nuevas técnicas y desafíos”.
Destacan que “nos sentimos escuchadas y valoradas desde el primer encuentro con el equipo técnico. Este proyecto nos brindó nuevas experiencias y poder compartir con mujeres de otras bases y sus problemáticas. Cada encuentro fortaleció nuestro compromiso”.


Las mujeres son protagonistas de las luchas por la conservación y la defensa de los bienes naturales y sus territorios, sin embargo, sus labores son invisibilizados. En este contexto, y a través de este proceso, nos parece fundamental fortalecer el arraigo y disminuir las desigualdades de género en las comunidades. Garantizar la participación activa de las mujeres en la organización social y gobernanza efectiva de los bosques. Impulsar la gestión integral y la gestión de las mujeres en los bosques y apoyar actividades que propicien la independencia económica. Este camino empezó este año y continuará.



